lunes, 23 de septiembre de 2019
El Vampiro
Tú que, como una puñalada,
entraste a mi corazón doliente;
semejante a un tropel de demonios,
llegas, loca y adornada,
En mi espíritu humillado
haces tu lecho y tu imperio,
y me oprime tu presencia
como cadena al forzado,
Como al tahúr la baraja,
como al ebrio una botella,
gusano que al muerto mella,
y maldición que lo ultraja.
Rogué a un veneno mortal,
que de ti me separase;
al tiempo que te matase,
le supliqué a mi puñal.
Los dos en complicidad
altivamente rehusaron:
"Tú no eres digno de que te arranquen
de tu esclavitud maldita,
Pues si muerta la encontraras,
inerte ya, y sin respiro,
con besos resucitarías,
su cadáver de vampiro"
—Charles Baudelaire
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La musa enferma
Mi pobre Musa, ¡ah! ¿Qué tienes, pues, esta mañana? Tus ojos vacíos están colmados de visiones nocturnas, Y veo una y otra vez reflejados...

Romántico y decadente.
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ResponderEliminar:,) Que bonito, si que si. Quiero leer algo de 300 paginas que tenga palabras rebuscadas sin dormirme, sera mi reto de la semana.
ResponderEliminarIntenso!!
ResponderEliminarWouuuu 🥺🥺🥺
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